Esta pregunta se la hacen los que no les va ni les viene la reina del pop, los que detestan a Madonna y Gustavo Cerati porque calcula cuanto pelo se podría haber puesto si cobraba unos pesos más los tickets de Soda Stereo.
Para los que no nos explicamos cómo es que una entrada puede llegar a costar 240 dólares para ver a una mina que no sabe cantar y que como actriz deja mucho que desear, sobre todo no haber visto la película, aquí –bah, en unos renglones más abajo- la respuesta.
Parece que la señora trae un espectáculo con mucha gente en el escenario, videos en pantalla gigante en los intervalos y alguna que otra controversia con la iglesia católica para llamar la atención. Su sueldo para venir a tocar al tercer mundo alcanzan los 2 millones de dólares. Eso no lo discutimos porque está en su derecho cobrar lo que quiere. Entonces, si el sueldo y todos los gastos lo cubren con la mitad del precio de las entradas por qué tienen ese precio desorbitante.



