30 dic 2008

¿Desde cuándo Mónica Ayos es una sex symbol cool?

Hace 7 años era una grasa. Trabajaba para la compañía de Jorge Corona, no le alcanzaba el agua oxígenada para toda su cabellera, se pintaba las uñas con liquid paper y salía con este sujeto.
































En la actualidad, la consideran buena actriz y una excelente madre de familia. Aún no logra dominar las raíces, pero cambió el peróxido de hidrógeno por una tintura que cuida mejor su cabello. Por otro lado, dejó el corrector en el lapicero y se fue a una manicura. Se saca fotos con buena iluminación y oculta sus atributos sexuales.























Las posibles respuestas que se me ocurrieron para la metamorfosis:


A) Cuando dejó de hablar del mal educado de su hijo pelilargo y lo ocultó de los medios.

B) Cuando se casó con el Montecristo Mexicano.

C) Cuando sus entrevistas cambiaron de eje: Ahora, habla de trabajo. Antes, contaba que se descompuso en un taxi y tuvo que defecar ahí.


¡Que el pueblo participe!

13 dic 2008

La ley del Fernet

J: -Mira qué viva tu hermana, compró Fernet Vittone pero se tomó el Branca...

C: -¡Ese Fernet era de mis amigos!

P: -Tus amigos compran Branca porque se lo pagan sus pa-pi-tos. Porque a los 14 o 15 años, la mayoría, no tiene idea de lo que cuesta ganarse la plata.
Además, les estoy haciendo un favor. Primero, los prevengo del alcoholismo. Y segundo, les preparo el paladar así se acostumbran a distintos sabores y texturas.

C: -¡Pamela, no hay derecho para que te tomes lo que no es tuyo!

P: - Tenes razón, hay un vacío legal... y sabés qué pasa cuando no hay ley, se resuelve con jurisprudencia. Y para estos casos, la doctrina dice que ante un fernet Branca y uno de marca alternativa siempre hay que optar por el Branca. Hice justicia. Punto.


(Y sí, un día el derecho tenía que servirme para algo)

3 dic 2008

Diatriba contra las editoriales

Desde que tengo memoria todo el mundo se queja de lo mala que es la televisión, la baja calidad de su programación y de la repetición de ideas.
Hasta existen sujetos que se atreven a decir de forma despectiva: "Yo no miro televisión" (queriendo aparentar una falsa inteligencia) o "A mis hijos no los dejo mirar televisión porque después se convierten en unos idiotas" (No mamá, si tus hijos son estúpidos es porque vos los criaste así)

Todos se animan a criticar a "La caja boba", porque para criticar hay que conocer y ¿quién no miró nunca la tele?. Pero nadie habla de lo mal que está el mercado editorial y tampoco nadie se atreve a cuestionar la calidad de lo que se publica porque es un "libro". Como si el sólo hecho de que un conjunto de muchas hojas de papel estén encuadernadas, ya le diera chapa de bueno.

El otro día pase por una librería de esas modernas -donde ponen una cafetería entre medio de los libros- y me encuentro con que los autores de los ejemplares que exponen en vidriera ya no son filósofos, escritores o periodistas. Son una prostituta caradura, un violador, una vedette-actriz más conocida por su exceso de peso que por su calidad como artista, una modelo que evade el fisco, y para rematarla, mientras escribía esto me vengo a enterar que Editorial Planeta, publicará un libro escrito por una piba cuyo único mérito es subir fotos a una página de Internet y ser la hermana de un productor de "Policías en Acción".

Nótese, dos líneas más arriba: Editorial Planeta. No están involucradas editoriales chicas que para hacerse conocidas en el mercado toman al personaje de moda, le ponen un ghostwriter y publican una obra que al año siguiente se encuentra en una mesa bajo el cartel de 3x$10. En estos casos, las que realizan los lanzamientos son empresas importantes que en vez de apoyar la promulgación de nuevas ideas, prefieren salvar los números del año poniendo en las portadas de los libros a figuritas que no tienen ningún mérito para ser autores (creo que ser autor implica tener un concepto, desarrollarlo y como si todo esto fuera poco, que además sea innovador)

Debo aclarar que no me detuve a ver ninguno de los libros. No es que no quiera darle la oportunidad a escritores noveles, pero habiendo tantas obras literarias excelentes y siendo tan escaso el tiempo que le puedo dedicar hoy en día a la lectura, ¿Me voy a arriesgar a perderlo leyendo un libro con el título: “¿Qué me pongo?” (sabiendo que me traerá más problemas que soluciones, porque me hará notar la escasez de mi vestuario) o uno con el eventual gancho: "La vida según la flogger más famosa del país"?. Siendo realistas, ¿qué puede decir una adolescente sobre la vida?

Publicaciones como éstas me hacen pensar que se pueden justificar ciertas quemas de libros y aceptar con orgullo algunos programas banales de la televisión.